
Si eres de las personas que ama los postres pero no tiene horno o simplemente prefieres evitarlo, esta receta de mini cheesecakes sin horno te va a encantar. Son fáciles de hacer, quedan cremosos y con un sabor que no le envidia nada a los tradicionales cheesecakes horneados. Además, son perfectos para una mesa de postres o incluso para vender, ya que tienen un excelente rendimiento (19 porciones) y lucen irresistibles.
Estos mini cheesecakes son suaves, cremosos y con ese toque fresco del limón que equilibra la dulzura del azúcar y el queso crema. Gracias a la gelatina, logran una consistencia perfecta sin necesidad de horno. ¡Ideal para cualquier ocasión! Y lo mejor de todo, no requieren habilidades complicadas en la cocina.
¿Para qué ocasiones son perfectos?
Estos mini cheesecakes son una excelente opción para una mesa de postres, ya sea para una fiesta, cumpleaños o incluso una boda. Su tamaño individual los hace fáciles de servir y disfrutar sin necesidad de cortar porciones, y su presentación es siempre elegante y atractiva.
Además, son una excelente opción para quienes buscan diversificar su menú de postres para vender. Son rápidos de hacer, requieren pocos ingredientes y siempre son un éxito entre los clientes por su presentación impecable y sabor exquisito.
Así que si no tienes horno o prefieres no usarlo, no hay excusas para no disfrutar de un buen cheesecake. Prueba esta receta de mini cheesecakes sin horno y sorprende a tus invitados o clientes con un postre que, sin duda, les encantará.
El molde de mini cheesecakes
Los puedes hacer con un molde para cupcakes, tamaño regular, pero quedan mucho más lindos y elegantes en un molde especial para mini cheesecakes, como el que yo utilicé. Para una mesa de postres son un espectáculo. El molde que usé trae 12 cavicades, con el fondo desprendible, es decir, en el fondo trae una plaquita redonda de metal que puedas sacar a la hora de desmoldar. Lo puedes adquirir en este enlace https://amzn.to/3TYxr7T Le unté un poco de desmoldante y funcionó a la perfección, los desmoldé súper fácil.
Los ingredientes
Vamos a trabajar con dos mezclas: la de la base o crust y la del relleno de queso crema. Aquí utilizamos galletas de vainilla (Yo utilicé las famosas galletas María), mantequilla derretida, queso crema, heavy cream o crema para batir, azúcar.de limón y gelatina sin sabor. Antes de explicarte como preparé estos minicheesecakes quiero hablarte en detalle de los ingredientes y sus funciones dentro de esta receta:
Galletas de vainilla:
Las galletas se usan para la base de los mini cheesecakes. Al triturarlas y mezclarlas con la mantequilla, forman una capa firme y crujiente que soporta el relleno cremoso. Las galletas aportan un sabor suave y ligeramente dulce que complementa la cremosidad del relleno sin robarle protagonismo.
Mantequilla derretida:
La mantequilla actúa como el “pegamento” de la base de galleta, ayudando a que las migas se mantengan unidas y formen una capa sólida cuando se enfría. También añade un toque de sabor y riqueza a la base, dándole esa textura crujiente y sabrosa que contrasta perfectamente con el relleno cremoso.
Queso crema:
El queso crema es el ingrediente principal del relleno y el que aporta la característica textura suave y cremosa de los cheesecakes. Su sabor ligeramente ácido, junto con el limón, equilibra la dulzura de los otros ingredientes. Además, su consistencia firme permite que el relleno tenga cuerpo y no se derrumbe una vez refrigerado.
Azúcar:
El azúcar endulza el relleno y balancea el sabor ácido del queso crema y el jugo de limón. Aparte de su función de dar dulzura, ayuda a suavizar la mezcla del queso crema y a crear una textura más homogénea al batirlo.
Jugo de limón:
El jugo de limón cumple varias funciones en esta receta. Primero, aporta un toque fresco y ácido que equilibra la dulzura del azúcar y el queso crema. Segundo, su acidez ayuda a resaltar los sabores, haciendo que el postre no se sienta empalagoso. Finalmente, en combinación con la gelatina, contribuye a la firmeza del cheesecake sin horno.
Gelatina sin sabor:
La gelatina sin sabor es esencial en esta receta, ya que es lo que permite que los cheesecakes mantengan su forma y firmeza sin necesidad de hornearse. Actúa como un agente estabilizante, asegurando que el relleno se mantenga firme una vez refrigerado, pero al mismo tiempo lo suficientemente suave y cremoso al saborearlo.
Heavy cream o crema para batir:
El heavy cream o crema para batir ayuda a darle más aire y ligereza al relleno, creando una textura aún más suave y cremosa. Además le aporta sabor y un toque de suavidad extra.
Cada ingrediente trabaja en conjunto para crear un equilibrio perfecto entre texturas y sabores, haciendo de estos mini cheesecakes una opción deliciosa y fácil de preparar.
Preparando los cheesecakes
Lo primero que hice fue el crust, triturando la galletas María. Lo puedes hacer en un procesador de alimentos o a mano. Si lo haces amano, colocas las galletas en una bolsa plástica ( tipo ziplock) y las golpeas cuidadosamente hasta que estén completamente trituradas.
Deben quedarte así:
Cuando están listas se mezclan con la mantequilla derretida. La vas a derretir colocándola en el microondas de 15 a 20 segundos. Engrasas el molde y colocas esta mezcla en el fondo de cada cavidad, una cucharada aproximadamente, luego con una taza de medir o con algún objeto que tenga una superficie plana, presionas para que se compacte. Reservas mientras se prepara el relleno.
Cuando el crust estuvo listo disolví la gelatina en agua fría. Tienes que tener mucho cuidado cuando hidrates la gelatina, la vas a espolvorear sobre el agua, moviendo constantemente para que no se te formen grumos. Cuando ya esté hidratada la colocas en el microondas por 15 segundos, hasta que esté líquida.
Ahora, vamos con el relleno. Lo primero que te voy a recomendar es que el queso esté a temperatura ambiente, para que sea más fácil de manipular. Lo acremé muy bien junto con el azúcar y le fui agregando los demás ingredientes poco a poco, batiendo constantemente.
Lo último que le agregué fue la gelatina y seguí batiendo hasta alcanzar esta consistencia:
Ya con la crema lista, lo siguiente fue colocarla en el molde que había preparado previamente con la base de galletas y mantequilla. Para hacerlo más fácil utilicé un Scoop de mantecados de 2 pulgadas de diámetro (5 cms aproximadamente). Si te interesa adquirir el scoop, puedes hacer click aquí: https://amzn.to/3U28Or6
Lo siguiente fue colocar el molde en la nevera. Yo lo dejé de un día para otro, pero si no tienes tiempo, en unas 4 horas ya están listos para saborear. Utilicé parte de la mezcla para hacer unos en vasitos, mira lo lindos que quedaron:
Una opción de decoración, con whip topping y galletas Oreo.
Otra opción de decoración con whip topping y galletas Oreo. Estos vasitos son bien económicos y los puedes encontrar aquí: https://amzn.to/3Yizars
Cuando los cheesecakes enfriaron los desmoldé y decoré con whip topping comercial y un pedacito de fresa. Me encantó el resultado.
Por acá te comparto la receta y al final te dejo el enlace para que veas el video en mi canal de Youtube.
Por aquí te invito a ver el video en mi canal de Youtube:
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